Sobrepeso en niños: causas y consecuencias

La obesidad infantil es uno de los principales problemas de la actualidad. A medida que el mundo cambia y se vuelve más desarrollado, la rutina familiar y los hábitos nutricionales varían. Algunas veces, estos cambios no son del todo saludables. Padres y madres de todo el mundo trabajan más horas a la semana que antes, de modo que preparar comidas saludables se vuelve más complicado. Los alimentos saludables han sido reemplazados por comidas preparadas que tiene menor valor nutricional. Al no poder alimentarse apropiadamente, los niños están más propensos a sufrir de sobrepeso y obesidad.

¿Qué significa obesidad? La obesidad se define de manera simple como el exceso de grasa corporal. Para medir la obesidad se utiliza el factor IMC (índice de masa corporal), el cual calcula la relación entre peso y estatura. Tal como su nombre indica, el sobrepeso consiste en tener más peso del recomendado de acuerdo a la edad y la estatura. Obesidad implica un mayor exceso de peso con el cual la salud puede verse seriamente afectada.

Ahora bien, el proceso para determinar la obesidad infantil es un poco más complejo, ya que los niños están en crecimiento constante y experimentan muchos cambios corporales en poco tiempo. Para determinar si un niño o niña tiene sobrepeso u obesidad, se recomienda siempre hacer una evaluación médica. Los profesionales de la salud generalmente utilizan tablas de comparación del IMC entre grupos de niños de igual edad, para así ver si los peques entran en el rango normal para sus edades y estaturas o si existe sobrepeso.

Principales causas de la obesidad infantil

El exceso de peso, generalmente, es una consecuencia de consumir más alimentos de los requeridos para un funcionamiento corporal óptimo. Aún así, existen varios factores que contribuyen con la obesidad en los niños, tales como:

- Consumo de comida rápida (alimentos con poco valor nutricional pero alto contenido calórico), como hamburguesas, perritos calientes o pizza.

- Llevar una vida sedentaria, donde no se realizan con frecuencia actividades físicas. Esto puede ser por ver televisión en exceso, o por pasar mucho rato jugando videojuegos.

- Metabolismo basal lento. Esta condición puede causar rápido aumento de peso, y puede tener origen genético. Es una de las condiciones que debe ser verificada y tratada por un especialista de la salud.

- Alto consumo de bebidas con demasiado azúcar, como bebidas gaseosas, zumos, o batidos dulces.

- Consumo excesivo de aperitivos dulces o salados entre comidas principales. Esto ocurre frecuentemente en aquellos peques que tienen un estilo sedentario de vida.

- Escasez de espacios seguros para desarrollar actividades físicas. Los niños necesitan estar activos, por eso deben tener acceso a espacios donde poder realizar ejercicios y juegos de forma segura.

- Relación poco saludable con los alimentos, pues puede que utilicen la comida como un mecanismo de ayuda o como premio por comportamiento.

- Factores psicológicos varios como problemas emocionales o ansiedad.

La mejor manera de determinar la causa de la obesidad es a través de la observación constante con la ayuda de un diagnóstico profesional.

¿Cuáles son los riesgos de la obesidad infantil?

Las consecuencias pueden ser variadas. Algunas de éstas aparecen en poco tiempo, mientras que otras sólo aparecer con el paso de los años. Aunque la obesidad afecta a los niños de manera distinta que a los adultos, algunos problemas se han vuelto más frecuentes en la actualidad.

Consecuencias médicas de la obesidad infantil

- Apnea del sueño, (desorden de la respiración mientras duerme)

- Asma

- Diabetes

- Colesterol alto

- Aparición de cálculos biliares

- Problemas en los huesos o las articulaciones

- Acné severo

Consecuencias emocionales de la obesidad infantil

Para los niños, la obesidad suele ser una condición que produce estigma. Los niños con sobrepeso son excluídos de la participación en algunas actividades físicas. Esto puede causar problemas a la hora de socializar, los cuales tienen un impacto negativo en su bienestar. Las consecuencias de estos problemas son baja autoestima, y frecuentemente, una imagen corporal negativa. Estos problemas pueden llevarse a la adolescencia, e incluso empeorar en la adultez.

Esto puede ser el comienzo de un círculo vicioso. Si un peque con sobrepeso tiene dificultad para realizar una actividad física, con el tiempo, se volverá menos activo, lo que causa más sedentarismo e incremento del peso.

Cómo prevenir y tratar la obesidad en los niños

El primer paso para tratar la obesidad infantil es ser consciente del problema. La mejor opción es acudir a un profesional de la salud, preferiblemente el médico de cabecera. Si después de acudir a la consulta médica, habiendo pesado, medido y calculado el IMC de tu peque, el doctor determina que tiene obesidad, entonces se `procederá a elegir un plan de acción. Algunas de las cosas que puedes hacer en casa son las siguientes:

- En familia, es ideal comenzar a practicar mejores hábitos de vida al cambiar actividades sedentarias por otras más físicas.

- Sé un buen ejemplo para tu peque en cuanto a alimentación sana se refiere. De esta forma, será mucho más sencillo para tu peque adquirir mejores hábitos alimenticios.

- Intentar divertirse en familia haciendo ejercicios juntos. Los ejercicios mejorarán considerablemente el nivel de vida de tu peque, tanto física como mentalmente.

- Intentar reducir el consumo de azúcar y grasas no saturadas en la dieta de tu peque.

Antes de poner a prueba estos pasos, considera el paso más importante de todos: apoyarles en todo momento. Si se siente aceptado por sus padres y tienen una buena relación, entonces es más probable que tengan una buena imagen corporal, una mejor alimentación y un mejor estado emocional.