Remedios caseros para tratar el estreñimiento en niños

Al igual que a los adultos, el estreñimiento infantil es una afección cada vez más habitual en bebés y niños de todas las edades. Molestias a la hora de expulsar las defecaciones e incluso mal humor pueden ser algunas de las consecuencias de esta afección particularmente generalizada. Pero, ¿cuál es la causa?

En primer lugar, cabe definir que se considera que un niño o niña está estreñido cuando tiene problemas para vaciar la barriga, principalmente por el dolor que genera la dureza de las heces. En ocasiones el dolor por el estreñimiento puede ser muy intenso, de hecho, en ocasiones se puede creer que el pequeño tenga apendicitis. Pero nada más lejos de la realidad.

Y en segundo lugar lo que debes tener en cuenta es que en este artículo encontrarás información oportuna en bases a los problemas habituales que causan el estreñimiento en los más pequeños de la casa. Además, las soluciones asociadas a estos problemas. Pero en ningún caso es el sustitutivo a la valoración de un profesional, ya que es el pediatra el profesional que debe aportar las soluciones adaptadas a las necesidades de tu hijo o hija estreñido.

Causas del estreñimiento

A grandes rasgos, se pueden encontrar cinco causas fundamentales para tener dificultad para hacer de vientre. Poca fibra en la dieta, exceso de lácteos, poco líquido, malos hábitos o intestino vago. A estos problemas se asocian unas determinadas soluciones pero habría que pararse detenidamente en otras causas especialmente preocupantes, como algunos alimentos y el exceso de azúcar.

¿Sabías que los niños menores de seis años suelen tener problemas a la hora de digerir el azúcar? Mermeladas o zumos de frutas tienen un alto contenido en azúcar, y los niños no los procesan bien, ocasionando problemas intestinales. Si has decidido dar mermelada a tu hijo, por ejemplo, que sea baja en azúcares. Además, la de ciruela es particularmente intensa, por lo que pueden aparecer gases: mejor sustituirla por pera, que es más suave y se digiere mejor.

A los niños y niñas les encantan los dulces, pasteles, chucherías y, en general, los alimentos con alto contenido en grasas saturadas. En este sentido es conveniente educar a los más pequeños de la casa en base a unos buenos hábitos alimenticios, ya que es una necesidad. Ten en cuenta que la leche con mucha nata, el queso, los helados, el arroz blanco o el pan blanco de molde no se digieren con celeridad en el organismo del niño, por lo que es frecuente que conlleve el estreñimiento. 

Remedios para aliviar el estreñimiento en niños

Debido a las cinco causas fundamentales anteriormente citadas, se derivan cinco soluciones asociadas a ellas. Así, enumeramos a continuación las diferentes maneras de tratar cada problema:

Poca fibra en la dieta. Fruta, verdura, legumbres o cereales con fibra son más que suficientes para que las heces del niño dejen de ser duras y escasas. Lo primero que se debe hacer si un infante está estreñido es aumentar la cantidad de fibra en la dieta. Así, la fruta que puede ayudar al aumento del estreñimiento es la manzana y el plátano, mientras que las que ayudan a aligerar son: naranja, mandarina, ciruela, piña y, por supuesto, el kiwi.

De la misma manera actúan como evacuantes las verduras, pero a excepción de la patata, la zanahoria o la calabaza. En realidad lo que es beneficioso es subir la cantidad de ingesta en el niño de verduras como las acelgas, las espinacas, los espárragos o las judías verdes.

Por otra parte, los cereales que le aportes al niño o niña deberían ser integrales, a poder ser. ¿Y las legumbres? Con piel, a ser posible, y cuanto menos cocinada esté mucho mejor.

Exceso de lácteos. Si tu hijo o hija está estreñido o estreñida y toma más de medio litro de leche al día, cuidado: en este caso debes reducir considerablemente la dosis de lácteos. Lo que ocurre cuando tomamos calcio en exceso es que no se absorbe y endurece las heces. 

Beber pocos líquidos. Y especialmente en verano, una época del año en la que las actividades al aire libre con niños obligan a hacer los macutos sin olvidar nada importante. Aunque a veces, ocurre. ¡Pues no! Recuerda que aparte de por las altas temperaturas, es necesario que el niño o niña beba la suficiente agua para que las heces no se endurezcan. Si el cuerpo no tiene agua, la saca de donde la haya, y provoca que las heces sean más duras y secas. ¿Pueden los zumos ayudar? En realidad no es lo más aconsejable, ya que tienen alto contenido en azúcar y poca fibra, y puede provocar gases. La fruta es mejor tomarla entera, al natural.

Malos hábitos. Algunos niños y niñas olvidan ir al baño. Sí, puede pasar. Incluso si cuando tienen ganas ven que no es el momento adecuado, se aguantan. El resultado de esta decisión es que esperarán el momento adecuado hasta que un día no pueden aguantar más, incluso podría tenerle miedo al resultado doloroso que provoca la resistencia a la expulsión de las defecaciones. ¿Cómo solucionarlo? Intentar acostumbrar al niño a ir todos los días a la misma hora al baño, para que el cuerpo de acostumbre.

Intestino vago. De forma natural, existen personas que tienen un intestino que se mueve poco, o que para hacerlo necesitan de más estímulos. En estos casos la solución está en los cuatro puntos anteriores, aunque si el problema persiste podría ser adecuado recurrir a los laxantes. ¡Pero cuidado! No es una solución que se deba tomar a la ligera, se debe consultar al especialista.

En conclusión, lo más recomendable es aportar a los pequeños de la casa unos correctos hábitos alimenticios para que el día de mañana pueda tener una salud de hierro. Una dieta equilibrada, además del ejercicio físico, son la mejor manera de prevenir el estreñimiento antes de que se convierta en un problema y hubiera que dar soluciones al respecto. Porque más vale prevenir, que curar.

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