Insolación en niños

Las insolaciones son más frecuentes de lo que nos imaginamos en verano. Un fenómeno que se produce cuando el organismo no es capaz de mantener una temperatura relativamente baja. Esto se debe a que en las épocas en las que el calor es más elevado, el organismo realiza el proceso de sudoración de una manera más lenta. Un proceso que es el responsable de regular la temperatura corporal.

En el caso de los niños esto puede darse ya que al pasar tanto tiempo jugando, en la playa o en la piscina, no se suele controlar la exposición a los rayos del sol. De ahí que sea muy importante no solo llevar a cabo una serie de pautas para prevenir las insolaciones sino también, seguir algunos consejos prácticos para saber cómo se debe actuar en caso de que se produzca.

¿Cómo se pueden evitar las insolaciones en los más pequeños?

A decir verdad no es muy complicado llevar a cabo una estrategia satisfactoria para evitar que los niños pequeños padezcan una insolación en verano.

- La ropa que se lleva durante el verano es fundamental. Por ello, siempre se recomienda que ésta sea lo más amplia posible sin llegar a incomodar. Hay que añadir el hecho de que el tejido de esta ropa debe ser suave y ligero. Asimismo hay que tener en cuenta que siempre es recomendable utilizar colores claros.

- La protección del sol es básica. En las franjas centrales del día hay que tratar por todos los medios de hacer que los más jóvenes luzcan gorra y camiseta, y a poder ser, que permanezcan en lugares a la sombra.

- La piscina y la playa son lugares en los que las insolaciones se puede dar con mayor índice de probabilidad. Esto hace que la instalación de sombrillas sea algo que hay que tener muy en cuenta. De hecho, los expertos lo consideran como un accesorio imprescindible en el periodo estival.

- Las lociones protectoras nunca tienen que faltar en esta época del año. Unas lociones que tienen que elegirse en función de las necesidades de las niñas y de los niños aunque, por normal general, un factor de protección elevado, un SPF entre 40 y 50, sería lo ideal. La aplicación de estas cremas tiene que realizarse media hora antes de la exposición al Sol y renovar cada 90 minutos. Solo de ese modo se asegurará una protección completa.

- En el caso de que se programen actividades al aire libre, hay que evitar, sin discusión, las horas centrales del día. Este es un detalle que se infravalora pero, si bien es cierto que durante todo el día está presente, en esa franja horaria es cuando el sol más incide ya que se en cuentra perpendicular a la tierra.

- La hidratación es otro aspecto que no se puede tomar como algo trivial. Cada 15 o 20 minutos, a pesar de que la niña o el niño no tenga sed, hay que beber un trago de agua. Y es que el agua será lo que le sirva al organismo para reducir algo su temperatura.

¿Cómo actuar en caso de insolación en un niño?

La realidad es muy caprichosa, a pesar de que se tengan en cuenta todas estas indicaciones, no es de extrañar que en alguna ocasión la insolación haga acto de presencia. En estos casos también hay que seguir un cierto protocolo, el cual va a hacer que el pequeño pueda reducir los síntomas de la misma.

- Lo más importante es alejarle de las zonas en las que haya un exceso de calor. En estos casos las sombras serán las mejores aliadas de la persona que padece la insolación. La idea es reducir la sensación de calor corporal cuanto antes.

- La hidratación con bebidas frías es básica. No es necesario administrar bebidas isotónicas o azucaradas. El agua es más que suficiente para que el cuerpo vaya recuperando de manera progresiva su temperatura óptima.

- En aquellos casos en los que la insolación parezca no remitir, puede ser recomendable recurrir a determinados medicamentos, los cuales, por supuesto, solo pueden ser recomendados por especialistas.

No obstante, y solo cuando los síntomas persistan en el tiempo, se debe acudir al médico. Y es que, puede llegar a ser que la persona, sobre todo si es de corta edad como es el caso, pueda padecer otro conjunto de síntomas como mareos o incluso desvanecimientos. El facultativo se encargará de revisar las constantes vitales y tomar la tensión arterial para descartar males mayores.

De todos modos hay que tener muy claro que este problema, el de la insolación, suele remitir sin que haya ninguna clase de complicación más que algunas horas de malestar. No es una dolencia que sea grave por lo que hay que tratarla con total normalidad.

Screens

Consigue que tu hijo aprenda inglés

¿Quieres que tu hijo aprenda inglés de una manera fácil y efectiva? Con Lingokids, ¡verás su progreso!

Empieza tu mes gratis