Dislexia: qué es y cómo tratarla

La dislexia es una condición que afecta la habilidad de los niños para leer y aprender. Los niños con dislexia tienen dificultad diferenciando los sonidos y las letras dentro de las palabras. Aunque se pensaba que esta condición estaba ligada a problemas visuales, ésto no es correcto. La dislexia es un problema lingüístico que no afecta la visión, y que definitivamente no tiene nada que ver con la inteligencia de la persona.

Ya que esta condición afecta la capacidad de lectura, los niños con dislexia pueden experimentar problemas con la comprensión lectora, la ortografía, la escritura y las matemáticas. Sin embargo, esto no afecta en lo absoluto su capacidad de comprender cuando leen algo para ellos. Los niños que tienen dislexia pueden ser brillantes, inteligentes y muy exitosos en la vida.

Aún no se conoce cuál es la causa principal de la dislexia, no obstante, se cree que puede ser de origen genético. Es más común que los niños con dislexia tengan familiares con esta condición, ya sean sus padres, hermanos o abuelos. Otra causa probable son los traumatismos cerebrales en la infancia, y en estos casos se cataloga a la dislexia como una condición adquirida.

¿Cuáles son los síntomas de la dislexia?

Los síntomas de la dislexia pueden aparecer incluso antes de que comiencen a leer. En algunos casos, los niños con esta condición aprender a gatear, caminar o andar en bicicleta más tarde que los otros niños de su edad. Aunque los síntomas pueden ser diferentes en cada uno, pues esta condición se manifiesta de maneras distintas, existen algunas características que son comunes en la mayoría de los casos:

- Inhabilidad para distinguir los diferentes sonidos en una palabra. Debido a la deficiencia que tienen los peques en cuanto a la conciencia fonética, experimentan dificultad al conectar los sonidos de las letras con su grafía, y también al hacer las conexiones entre las letras dentro de las palabras.

- Los niños con dislexia suelen aprender a leer más lentamente. Les cuesta distinguir cómo se deletrean y escriben las palabras, y las letras pueden parecer confusas.

- Dificultad para deletrear y escribir. Con frecuencia, los niños con dislexia tienen una caligrafía poco clara, esto se debe a que puede que vean las letras al revés, o que las confundan con otras letras o números. Por eso hasta escribir una palabra sencilla les puede resultar complicado. Igualmente, esto afecta la habilidad de los peques con dislexia para poner por escrito sus ideas.

- Al tener dislexia los niños pueden frustrarse con facilidad y su actitud puede verse afectada. En algunos casos la dislexia puede confundirse con pereza, apatía, o incluso puede interpretarse como falta de ánimo para hacer las cosas. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, pues la dislexia dificulta el aprendizaje haciendo que su actitud no sea la mejor.

- Aprender resulta más fácil si es a través de experimentos, actividades manuales, u observación cuando la persona tiene esta condición.

- Los niños con dislexia frecuentemente tienen problemas entendiendo lo que leen, ya que identificar las palabras y los sonidos les resulta complicado. Ésto afecta su comprensión lectora pues no logran saber qué palabras están leyendo y no pueden darle sentido a las oraciones.

- En ocasiones, los peques con dislexia experimentas movimientos inexistentes mientras leen o escriben. Si un peque tiene dificultades con su visión sin que ésto se refleje en un examen de la vista, entonces podría ser un síntoma de la dislexia.

- La coordinación deficiente entre manos y ojos también puede indicar la presencia de esta condición.

- Pronunciación errada frecuente de palabras sencillas.

- Los juegos con rimas o las rimas en general resultan difíciles para algunos niños con dislexia, pues se les hace complicado procesar los sonidos e identificarlos.

- Problemas del habla debido a dificultades al hilar ideas, esto quiere decir que los peques tienen dificultades organizando sus ideas y les cuesta expresarlas en un orden lógico.

¿Cuáles son los posibles tratamientos para la dislexia?

Aunque la dislexia no tiene cura, es posible que los peques aprendan a vivir con ella exitosamente, incluso pueden volverse lectores diestros, estudiantes estrella, y pueden tener carreras exitosas. Si sospechas que tu peque podría tener dislexia, lo más recomendado es llevarlo con un especialista. El médico podrá darte un diagnóstico correcto a través de diversos exámenes, cuestionarios, y realizando pruebas neurológicas, psicológicas, de visión y de audición, y te podrá guiar para conseguir el mejor tratamiento para ayudar a tu peque.

Después de la evaluación médica, y dependiendo del diagnóstico, existen varias aproximaciones y técnicas educativas que pueden ayudar a mejorar su vida. Asegúrate de trabajar muy de cerca con el profesorado para así dar con la mejor estrategia. Las técnicas que podrían aplicar pueden incluir el uso de los diferentes sentidos para mejorar la lectura, trabajar en aprender los fonemas con mayor detenimiento, leer en voz alta para mejorar la fluidez lentamente, entre otros. Cuando antes se diagnostique la dislexia, mejor progresará.

Como padres, existen varios consejos con los cuales puedes ayudar a tu peque si tiene dislexia:

- Visita a tu médico de cabecera tan pronto tengas sospechas de que podría tener dislexia.

- Anímale a leer en casa. Haz de la lectura un hábito. Puedes comenzar a los pocos meses de nacer leyéndole cuentos en voz alta. Puedes utilizar también audiolibros para leer juntos, y practicar lectura con libros sencillos una vez que crezca. Asegúrate de que practique aunque se complique un poco.

- Utiliza rimas y canciones en casa para desarrollar su capacidad auditiva.

- Incorpora actividades y ejercicios que involucren todos los sentidos para practicar el alfabeto, puede ser trabajar con arcilla o pintura. Esto también es ideal para aprender los números.

- Transforma el aprendizaje en una actividad lúdica y divertida, esto hará que tu peque se sienta más relajado y que se preocupe menos en caso de cometer un error.

- Enfócate en sus fortalezas y habilidades, y alaba sus logros. Celebra los buenos resultados sin darle demasiada importancia a las dificultades.

- Incorpora la tecnología en su rutina de aprendizaje. A través de juegos online y aplicaciones educativas puede practicar la coordinación, aprender a escribir, y reforzar sus habilidades auditivas y de lectura.

- Recuérdale tu apoyo en todo momento. Es muy importante que sepa que estás allí incondicionalmente.

- Practiquen actividades que fomenten la conciencia fonética, como aplicaciones para leer, canciones, poemas, y juegos con rimas.

Aunque la dislexia no tiene cura, puede mejorar bastante. Asegúrate de que tu peque sepa que no está solo y que muchas personas en el mundo experimentan la misma condición, incluyendo a personas exitosas. Finalmente, recuerda que con práctica y mucho esfuerzo puede vivir una vida genial.